No debería ser necesario recordar que el Ayuntamiento de Alicante no tiene recursos por si solo para abordar la dimensión de la crisis económica que nos afecta, consecuencia de la pandemia del coronavirus. Con sus 265 millones de euros de presupuesto y apenas un 25% de éste (unos 66 millones de euros) con cierto grado de libre disposición, se percibe claramente la imposibilidad de asumir en exclusiva la tarea de reactivar la economía local, ni siquiera de paliar las pérdidas que los negocios, mayoritariamente basados en servicios a las personas.
Las ayudas a los autónomos, pymes y micropymes aprobadas por el Ayuntamiento de Alicante con considerable retraso y aún pendientes de pago, apenas alcanzan para sostener precariamente los costes de un número de negocios apreciable pero insuficiente en nuestra ciudad. Teniendo en cuenta que la ayuda supone paliar escasamente el coste de un mes de inactividad, ¿Qué hacemos con los otros dos meses de estado de alarma?
Si analizamos la escenificación que hace el alcalde Barcala de la respuesta tardía y perezosa del Ayuntamiento ante la emergencia social, queda en evidencia por su falta de decisión, acción y eficacia. Siempre tienen la culpa otros, y en esa búsqueda tramposa ha encontrado el acuerdo de la FEMP con el Gobierno de España. Que Alicante no se merece un alcalde así, debe ir quedando claro a las personas que esperan soluciones de la acción pública del Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular. La bajeza política de Barcala basada en el engaño de que el gobierno de España expolia los recursos de los alicantinos, es una falsedad que no se sostiene. El Acuerdo entre la FEMP y el Gobierno de España permite a los ayuntamientos disponer de más recursos; 5.000 millones no retornables.
Siempre tienen la culpa otros, y en esa búsqueda tramposa ha encontrado el acuerdo de la FEMP con el Gobierno de España.
¿Qué hace Barcala con los recursos de que dispone en el Ayuntamiento? Cancelar anticipadamente préstamos por valor de 19 millones de euros, y perder 1,4 millones de euros en subvenciones a la vivienda. En total 20,4 millones de euros menos para acciones desde el Ayuntamiento.
Barcala intenta engañar a la opinión pública diciendo que el gobierno de España “incauta” el remanente del presupuesto municipal, y, que, si amortiza la deuda bancaria es para disponer de más recursos para los alicantinos. Falso, puesto que Alicante, sigue bajo las obligaciones de la Ley Montoro (ministro del Partido Popular en el gobierno de Mariano Rajoy) y Barcala no puede gastar en lo que quiera el remanente presupuestario. Bien al contrario, gracias al acuerdo de la Femp- Gobierno obligaciones como la REGLA DE GASTO no se aplicarán en 2020, ni posiblemente en 2021.
Barcala intenta engañar a la opinión pública diciendo que el gobierno de España “incauta” el remanente del presupuesto municipal.
El Gobierno de España ha hecho más por paliar los efectos de la crisis en Alicante, con los ERTEs, los Ceses de actividad de los autónomos y las lineas de crédito a las empresas y autónomos del ICO, por decenas de millones de euros, que la escasa ayuda del Ayuntamiento de 5 millones, de euros de la que no ha gastado más que 3,8 millones de euros.
Hacen falta muchos recursos para remontar la crisis, minorando el impacto en las personas, no se deben quedar sin respuesta las declaraciones tramposas de Barcala, que pierde recursos, 20,4 millones de euros para que parte de los 48 millones de remanente de las cuentas municipales no se apliquen a políticas de progreso en favor de los ciudadanos de Alicante.