El mandato divino, por Llanos Cano

La regulación de la prostitución es un tema interesadamente controvertido, en el que el juego de espejos de argumentos apriorísticamente válidos encierra una de las mayores perversiones que existe en el corazón de Europa. La génesis sobre la que se construye la falacia: la prostitución existe, tenemos que regularla para la seguridad jurídica y sanitaria de las mujeres prostituidas.

La prostitución, es innegable, existe, pero ¿por qué existe? ¿acaso por mandato divino? Yo sinceramente no lo creo y me inclino más por la afirmación de Mabel Lozano en el coloquio posterior al visionado de su tan necesario documental «Chicas nuevas 24 horas» .

Respecto a la afirmación de que la prostitución es un trabajo, como jurista, ya expuse algunas de las posibles y repugnantes consecuencias de su regulación como tal, en una reducción al absurdo: ¿se aplicaría el art. 6 del Estatuto de los Trabajadores pudiendo las menores de 16 a 18 años ejercerla, eso sí, sin horas extras? ¿cómo se articulan los trabajos de prácticas y los periodos de prueba? ¿cómo se articula el trabajo de formación y aprendizaje válido a partir de los 16 años? ¿se indemnizará a las trabajadoras con 20 días por año si no aceptan el traslado a otro club? ¿cómo se va a valorar el riesgo psicosocial en la evaluación de riesgos laborales y sobre todo cómo se va a prevenir? ¿perderé mi prestación por desempleo si rechazo una oferta de trabajo como prostituta?

Una cosa está clara, se derogarían (sí o sí) los delitos del código penal de inducción de la prostitución ya que n o se podría castigar penalmente hacer una oferta de empleo, el delito de trata sería muy difícil de aplicar (por no decir imposible) y el acoso sexual se convertiría en una simple prospección de negocio de los machos ibéricos proactivos y emprendedores. Súmenle que el salario mínimo en España es de 31,66 euros al día y hagan las cuentas de a cuanto sale la hora con una jornada de 8 horas diaria.

Ya tienen ustedes ejemplos de lo que pasa en países que han optado por esta aberración y no, no tiene final feliz como en Pretty Woman. En Holanda se importan contingentes de mujeres a demanda: paraguayas, nigerianas, sirias€La policía nacional, estima que entre el 50% y el 90% de las prostitutas del «barrio rojo» probablemente sean víctimas de trata, y el informe realizado por la Fondation Scelles señala que la trata en el país ha aumentado progresivamente desde la legalización de la prostitución.

En Alemania los resultados han sido catastróficos, tanto que merecen un artículo a parte hablando de la práctica muy extendida del » all you can fuck» en una hora por 60 euros, incluida cerveza y salchicha. El ejemplo de Australia no es más halagüeño ya que su número de prostíbulos se ha multiplicado un 500%.

La regulación, entonces, solo sirve para una cosa, para mejorar la vida de los explotadores proxenetas, garantizándose la impunidad vestidos con traje de nuevo hombre de negocios.

El sistema que tenemos en la actualidad de alegalidad en España también se ha demostrado fallido, ya que no frena el consumo voraz de mujeres por parte de los puteros. En España hay unas 300.000 mujeres en situación de prostitución. Hay casi tantas mujeres en prostitución como en Alemania, a pesar de superarnos en más de 35 millones de habitantes

La prostitución es un modelo de esclavitud a abolir, es un sistema de explotación, un inmenso negocio ilícito, no un servicio libremente elegido. Según Eurostat en el mundo hay más de 20 millones de personas que están siendo prostituidas, más del 80% son mujeres y niñas. Nuestro país es destino de prostitución y ocupa el tercer lugar del ranking mundial de máximos consumidores. En 2017 hubo mas de 2 millones de puteros.

La situación de fragilidad de la mayoría de estas mujeres se ha acrecentado durante la pandemia, periodo en el que la imposibilidad de obtener ingresos para subsistir las ha dejado a merced de más abusos, más injusticias y más desamparo.

La actual situación de la COVID debe ser determinante para dar un paso al frente. Puteros, proxenetas y demás calaña se están frotando las manos con la especial condición de indefensión de las mujeres prostituidas. La crisis que estamos viviendo no solo está colocando a las prostitutas en situaciones extremas, sino que reclutará a más mujeres vulnerables que caerán en el sistema prostitucional al no encontrar opciones de subsistencia.

Con la llegada de la COVID 19 es urgente e inaplazable la abolición de la prostitución en todas sus formas y el compromiso firme en la puesta en marcha de políticas públicas efectivas que generen oportunidades vitales integrales para las mujeres. Se debe y se puede. La prostitución, les recuerdo, no se creó al octavo día.

https://www.diarioinformacion.com/noticias-suscriptor/opinion/2020/08/19/mandato-divino/2293093.html?fbclid=IwAR1uIfU9n-SSxik_Z4qEOmIs1YuRrLiCUBX1FoBf-T1q6RHOF5OE_BvJU1M

Share
This