La última sesión plenaria del ayuntamiento de Alicante define, no solo el bajo perfil del gobierno municipal, sino su trayectoria descendente en la calidad democrática y de la eficacia en la gestión.
Pero, además, surgen dudas muy serias sobre la capacidad del alcalde Barcala y su equipo de gobierno para afrontar la crisis económica y el papel del Ayuntamiento como motor de la Economía local y su contribución a la recuperación económica y social.
Como diría un militar “no hay espíritu”.
Demos un repaso a las rebajas fiscales en algunos impuestos locales: en lenguaje sencillo de la calle diríamos “bufes de pato”. Una insoportable levedad cercana al cero absoluto. La reforma de las ordenanzas intenta aliviar la carga impositiva a las empresas y particulares para favorecer la recuperación económica y la creación de empleo.
Los empresarios contribuyentes al Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) cuyo volumen de negocio o ventas se haya desplomado, verán con estupor que los que alcanzan la cifra de UN MILLÓN de euros, aunque les bonificaran el 100% del impuesto, verían reducida su carga fiscal en 1.000 euros al año. ¡Un gran impulso a la reactivación de la empresa! Por respeto supongo que no se reirán a la cara del alcalde, pero verán su intención propagandística “sin sustancia” y su credibilidad “tocada”.
El resto de bonificaciones se ligan a la creación de empleo. Solamente por hacer una gracia a VOX rebajaron el requerimiento de estas bonificaciones a la creación de CINCO puestos de trabajo con carácter indefinido. El PP, Cs y Vox rechazaron en el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras) incluir a las sociedades laborales y cooperativas de trabajo asociado en las bonificaciones por creación de empleo a partir de dos puestos de trabajo.
¿De dónde vendrá la recuperación de la actividad económica en la ciudad?
Pues vendrá de la vuelta a nivel “normal“ de la actividad productiva del máximo número de empresas posible. El Grupo Socialista ha propuesto la creación de un fondo de participación financiera de UN MILLÓN de euros, para apoyar empresas viables afectadas por la crisis, y, entre otras opciones, fomentar la recuperación por los trabajadores de empresas que cierren a causa de la crisis, constituyendo sociedades laborales u otras formas jurídicas de la Economía Social.
El Ayuntamiento aprueba bonificaciones inaplicables al menos a corto plazo, en un escenario de recesión económica en la que ha entrado España, después de dos trimestres consecutivos de descenso del Producto Interior Bruto. Las medidas que se adopten, serán positivas, si son eficaces para paliar la avalancha de cierres empresariales que se nos viene encima, al menos mientras no se aplique masivamente una vacuna eficaz contra el coronavirus.
Inquisición a Rafa Más (concejal de Compromís) como víctima.
La degradación política en el Ayuntamiento sigue en pendiente de bajada. El espectáculo lamentable que los grupos mayoritarios de la coalición de gobierno (PP y Cs) dieron apoyando una propuesta delirante de Vox para reprobar a Rafa Más por la publicación de un “Tuit” sobre el “Belén de Ayuntamiento”, merece una reflexión sobre el nivel político que tienen. La reprobación del concejal Rafa Más, por su motivación sin base política solvente y cariz vengativo de represalia, fue un espectáculo inaceptable impropio de una corporación democrática.
Un alcalde con valores de tolerancia y espíritu conciliador jamás habría consentido ese espectáculo.
Estimados lectores el alcalde Barcala no tiene ideas para liderar la recuperación económica y social de la ciudad. Es más, busca bronca para enredarse con asuntos ajenos a su gestión para distraer la atención de los ciudadanos y evitar rendir cuentas de sus acciones.
Cuando parecía que iba a iniciar un diálogo constructivo e integrador con la oposición para la recuperación de la ciudad, ha dado un nuevo zig-zag que está retrasando la adaptación de un presupuesto fallido de 2020, que no augura nada bueno en la elaboración del de 2021. El alcalde Barcala seguirá vegetando y esperando que la providencia ayude a superar la crisis, porque lo que es por él no se perciben señales positivas proactivas, es decir, la ciudad sigue en el camino a ninguna parte.
https://www.informacion.es/opinion/2020/09/29/barcala-viaje-parte-14223948.html