«A la ciudad le da lo mismo cómo se llame la empresa que barre su calle, lo que no le da lo mismo es que el Ayuntamiento se desentienda, como ha hecho estos años, de inspeccionar el cumplimiento del contrato. El nuevo contrato de limpieza debe fiscalizarse con la determinación que no se ha tenido hasta hoy, si no es así, será imposible recuperar la imagen que ha perdido Alicante de un tiempo a esta parte», ha declarado Ruiz Ruiz, concejal del PSOE.
«Pero Barcala vive con la más absoluta indefinición la preocupación que Alicante tiene con su basura. Ni los vecinos ni la oposición sabemos aún dónde pondrá los ecoparques en los PAUS ni en la playa de San Juan; sigue sin definir qué va a hacer con el contrato también prorrogado del vertedero o con el colapso de sus celdas; y aún estamos esperando conocer el resultado de la consulta pública que la Concejalía anunció este verano sobre la modificación de la Ordenanza de Limpieza. Una ordenanza que debían modificar en este pleno de septiembre, según el calendario de su propio Plan Local de Residuos, pero cuyo debate ni siquiera han previsto todavía».
«La limpieza de Alicante es un asunto de ciudad. Y como tal, el alcalde no puede esconder su responsabilidad en la falta de consensos para planificar el futuro de este servicio. Pero teniendo en cuenta la pésima actitud que el PP ha tenido todo este mandato hacia el tejido asociativo alicantino, no nos equivocamos deduciendo el fracaso de esa consulta y un tema más atascado en la Concejalía de Limpieza del que se niegan a debatir en las comisiones que bloquean».