Un éxito del diálogo claro y sincero, por Miguel Millana

Esta semana hemos asistido en el ámbito municipal de Alicante a un triunfo del diálogo y la buena política. ADIEM, una fundación dedicada a atender a personas afectadas por problemas de salud mental, que cubre un espacio que todavía no puede atender por falta de medios el sistema público de salud, presenta el proyecto de construcción de un centro de día en el Pau 1.

El PAU 1 Juan Pablo II, barrio necesitado de dotaciones públicas de centros sociales, culturales, deportivas, como gran parte de los de Alicante, con los que la gestión del Ayuntamiento está en deuda.

El ayuntamiento presidido por Barcala ya cuatro años, desde que consiguió la alcaldía gracias a la tránsfuga Nerea Belmonte, ha demostrado con creces su falta de ideas para impulsar mejoras apreciables en los desafíos que presenta una ciudad con necesidades de todo tipo; ideas para mejorar en atractivo, bienestar, creación de riqueza y empleo, que permitan avanzar saliendo de este bucle inane al que nos condena la mala gestión de Barcala y el Partido Popular que preside.

El choque entre formas de hacer política del PSOE y el PP de Barcala, han quedado claramente expuestas en las sesiones plenarias del ayuntamiento celebradas esta semana. La falsedad como arma política es el distintivo de Barcala, huir de los problemas, y dar la sensación de que escucha y hace algo. Su desprecio por el papel del ayuntamiento bajo su mando en resolver la emergencia social y sanitaria se ha evidenciado.

Las arcas municipales rebosan de liquidez, hay dinero para actuar, pero Barcala no lo pone al servicio de resolver los problemas que demandan los ciudadanos: Barrios abandonados, vecinos necesitados de solidaridad por el empobrecimiento y la soledad, transporte, limpieza, apoyo a los jóvenes en el empleo y acceso a la vivienda, pasividad ante las necesidades de apoyo a pymes y autónomos afectados por la crisis económica. Nada de esto entra en la mente del alcalde Barcala, que cree que el paso del tiempo, aparentar que hace algo y su presencia en actos sociales, le valdrán la reelección.

En el Partido Socialista en Alicante, trabajamos para resolver problemas y también para poner bases de soluciones de futuro de acuerdo con asociaciones vecinales, sindicales, empresariales y colegios profesionales; la política para nosotros no es el oportunismo, el regate en corto, ni el engaño, como con gran habilidad practica nuestro alcalde Luis Barcala. Si gobernamos la ciudad en el futuro, deseamos no encontrarnos problemas que existen hoy, y que con nuestras aportaciones pueden quedar en vías de solución o resueltos por el actual equipo de gobierno del PP y Ciudadanos.

Esta ciudad sufre un retraso de tal magnitud que harán falta legislaturas para ponerse al día del tiempo perdido.

En la atención a la salud mental, Barcala tuvo que ceder ante la evidencia del acuerdo entre ADIEM y la asociación de vecinos del Pau1, su pérdida de nervios fue impropia de una persona con temple y serenidad. Pero cedió, y el centro de día para cuya construcción ha recibido ADIEM fondos de la Generalitat se construirá con el visto bueno de los vecinos, que reclaman con justicia la utilización de los terrenos disponibles (que aumentan en 2.000 metros cuadrados por acuerdo con ADIEM, y deja un total de 7.000 metros cuadrados para otras dotaciones). El ayuntamiento debe comenzar los trámites para la construcción y equipamiento de un centro social en la plaza de la media luna, donde existe disponibilidad de suelo público, mejorar las comunicaciones del transporte público, ahora muy insuficientes y, en definitiva, mejorar la gestión de forma que, a los vecinos de Alicante, les induzca a pensar en la utilidad de la política, de la buena política, que les ayuda, les atiende y mejora su calidad de vida.

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