El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Paco Sanguino, reclamó al bipartito que dirige Barcala ya hace seis meses que aceptara hacerse cargo de la gestión del Parque del Mar una vez que la Autoridad Portuaria -concretamente su consejo de administración del Puerto- acordó cedérselo a Alicante. Transcurrido todo este tiempo, al fin el Alcalde ha accedido al mantenimiento del mismo, así como garantizar la inversión necesaria para reforzar la instalación de alumbrado, con lo que en otoño e invierno podrá prolongarse su apertura para disfrute de la ciudadanía.
Sanguino se congratula de la decisión del bipartito aunque como siempre haya llegado tarde a un tema que implica crear ciudad. El portavoz considera que el Parque del Mar es una pieza clave en el desarrollo del frente litoral, ya que viene a modular el acceso sur, el entorno de Casa Mediterráneo, el edificio de las harineras de Bufort y Cloquell y el entorno del futuro Centro de Congresos, entre otras cosas. “No entendí el porqué el Ayuntamiento se demoraba tanto en aceptar hacerse cargo de este importante enclave para la ciudad. Nosotros fuimos los primeros en reclamar a Barcala que aceptara el ofrecimiento del Puerto. Ha costado, pero se la logrado”.
El portavoz municipal recuerda que los socialistas están trabajando porque este parque sea del barrio desde 2013, cuando el concejal Manuel Marín Díaz ya solicitaba acceso para los vecinos. Es decir, casi han tendido que pasar diez años para que se haga realidad una vieja reivindicación de toda la zona sur de la ciudad.
En este sentido, recordar que la Asociación de Vecinos Parque del Mar registró hace más de seis meses por escrito, una solicitud para que el Ayuntamiento pidiera por escrito a Adif la autorización para crear un par de pasos a nivel de apenes 15 metros para poder habilitar unos accesos provisionales al Parque del Mar, así como que se coordinara con la Autoridad Portuaria de Alicante para la apertura de ese par de accesos en los lugares indicados, el primero a la altura de la calle Federico Mayo y el segundo, a la altura de la calle Brasil.