En el informe correspondiente a 2019 el Síndic de Greuges, Ángel Luna, recoge el preocupante aumento de las quejas de concejales de la oposición por la falta de transparencia de las administraciones, algo que para el Grupo Municipal Socialista (GMS) está siendo muy evidente en el Ayuntamiento de Alicante, que dirige el señor Barcala. El sistemático bloqueo que sufre la oposición en el Ayuntamiento para ejercer el derecho que les asiste, como es el tener acceso a la información pública existente, impide la fiscalización de la gestión del equipo de gobierno y le resta posibilidades de plantear iniciativas que contribuyan a una buena gobernanza.
Ángel Luna lo expone muy claro en su informe: “Debe tenerse presente que si, en cualquier supuesto, negar la información sin justificación alguna es grave, más si cabe es hacerlo a representantes de la ciudadanía, sujetos a la especial responsabilidad de ejercer su labor democrática de oposición”.
En su informe anual de 2019, ya colgado en la web de esta institución valenciana, el Síndic alerta de que entre las funciones que corresponde a los miembros de una corporación municipal se encuentran la de participar en la actividad de control del gobierno municipal, en las deliberaciones del pleno de la corporación y la de votar en los asuntos sometidos a votación en este órgano.
“Es obvio que el señor Barcala lo que menos desea es que le fiscalicen su gestión. Por ello pone todos los obstáculos posibles para no entregar la documentación que solicita la oposición o demorarse o entregar de formar incompleta los expedientes que requerimos. Un ejemplo claro lo tenemos en la demora en la aportación de documentación sobre la empresa concesionaria del mantenimiento de zonas verdes (GEAMUR) o sobre la contrata de limpieza de centros escolares, por poner dos ejemplos”, ha indicado Paco Sanguino. Por cierto, en este último punto, el GMS ha elevado una queja ante el Síndic por la demora injustificada en la entrega de documentación sobre el contrato con la empresa encargada de la limpieza de colegios.
El Síndic lo deja muy claro en su dossier: “En cuanto a las quejas presentadas por los concejales que no pueden acceder a la información pública existente en sus Ayuntamientos, esta institución considera que entre las funciones que pertenecen al núcleo inherente a la función representativa que constitucionalmente corresponde a los miembros de una corporación municipal se encuentran la de participar en la actividad de control del gobierno municipal, la de participar en las deliberaciones del Pleno de la corporación y la de votar en los asuntos sometidos a votación en este órgano, así como el derecho a obtener la información necesaria para poder ejercer las anteriores funciones”.
Paco Sanguino destaca que Barcala y este equipo de gobierno no cumple la recomendación del Síndic que afirma: “Es muy importante contestar a las solicitudes presentadas por los concejales en el plazo de cinco días, ya que, de lo contrario, se adquiere por silencio administrativo el derecho de acceso a la información pública solicitada, por lo que no cabe retrasar la contestación ni impedir el acceso de forma real y efectiva a la información”.
El Grupo Socialista ha pedido documentación de contratas, expedientes, información relativa a asuntos que afectan directamente a la ciudadanía y la gobernanza de la ciudad, “y recibimos como respuesta la nada. Meses y meses esperando ese documento, esa contestación, esa explicación por parte del señor Barcala y de su equipo. Solo recibimos el silencio o expedientes incompletos. Esta es la forma en la que gobierna Barcala, con falta de transparencia que provoca un menoscabo a la acción democrática de la oposición”.
https://www.diarioinformacion.com/alicante/2020/07/02/psoe-alerta-quejas-ediles-sindic/2278727.html