Una víctima de trata está mantenida en la esclavitud a través de una combinación de fuerza, coacción e intimidación que la priva de su libertad. La trata es esclavitud y uno de los delitos más comunes y lucrativos que existen en la actualidad. En esto tenemos unanimidad, tenemos que acabar con la trata.
La explotación sexual a la que están sometidas las víctimas de trata está indisolublemente ligada a la prostitución y aquí, no sabemos muy bien el porqué, aquí, flaqueamos. Las mujeres prostituidas son deshumanizadas para garantizar su total sometimiento, viven condenadas al abuso, la violación de sus derechos y el control de toda su vida por parte de terceros que se lucran con su explotación. Y todavía hay quien quiere hacernos creer que esto es un trabajo.
Los argumentos que se han venido utilizando para respaldar posiciones regulacionistas tienen su fundamento en el neoliberalismo, en un presunto mercado libre en el que dos partes están de acuerdo: una en vender su cuerpo, la otra en comprarlo, sin más debate, permaneciendo ciegos a la realidad y a las condiciones que hay detrás de violencia, pobreza y desigualdad.
El sábado pasado asistí a una jornada organizada por Feministas al Congreso, sobre el sistema prostitucional, los efectos en la salud y en las condiciones de vida en las mujeres. Efectivamente entre el 80% y el 95% de las mujeres víctimas del sistema prostitucional viven episodios de violencia sexual previa a su entrada al mismo, son violadas en reiteradas ocasiones por lo general por un pariente (padre, hermano, tío) y en menor medida por conocidos.
Hablaron Sarah, Vanessa y Camila, tres supervivientes con una historia de violencia y normalización previa y de parasitación posterior por sus supuestos novios, chulos y familiares, entre otros. Relatan como una ola de violencia y adicciones las traga y se dejan llevar para no caer en la desesperación. “Anestesias tu cerebro y te emborrachas para no acordarte de las 10 o 15 personas que han estado encima tuya ese día. Tú crees que tienes libertad, pero es mentira, es una anulación total. No hay perfil de putero, puede ser de cualquier edad, de cualquier nivel económico… mira, en Alicante, tienes 7 o 8 clubes, 200 pisos, prostitución en calle, mujeres que van a hoteles, 3.000 anuncios (en un portal especifico cuyo nombre no reproduzco) ¿cómo van a ser puteros solo 4 de cada 10 hombres? Las cifras no dan. Todos pensamos mi marido no es, mi padre no es, mi vecino no es, mi compañero de trabajo no es…pues bien, esta es la realidad de la gran oferta por la gran demanda”
A Camila, nacida en Brasil su abuelo desde que nació le decía que era “otra puta para darle dolor de cabeza”, justo lo contrario que el orgullo que le producían sus hermanos varones, a pesar de que su hermano la empezó a violar cuando ella tenía 3 y él 17 años. Cuando cumplió 14 años llegaron unos narcos a su casa y le ofrecieron (armados) un trabajo de niñera. La explotaron sexualmente primero en Brasil, Chile y México para finalmente llevarla a España con 17 años, a Valencia en concreto. A su llegada las encerraron a ella y a otras cuatro niñas brasileñas, ella era la mayor, la más pequeña tenía 10 años. De las 5, solo han sobrevivido 2.
El estudio de la Universidad de Valencia señala que en la Comunitat Valenciana hay entre 10.000 y 13.000 mujeres prostituidas, 164 burdeles y más de 50.000 anuncios en internet que ofrecen sexo pagado
Camila en un momento dado mira a Sarah y le dice que la única diferencia entre ellas (una rubia, española y la otra negra, brasileña), es que a una la violaban en sabanas de seda y a la otra en sabanas compradas en el chino de la esquina. Por lo demás comparten la violencia, el maltrato y la humillación de estar como en una carnicería y que un violador prepago decida si hoy quiere comer chuleta o jamón.
El informe del parlamento europeo del 2014 muestra que son víctimas de explotación sexual entre 40 y 42 millones de mujeres y niñas en el mundo, de las que el 7,5 % tienen entre 5 y 13 años y el 75% tienen entre 13 y 25 años. Cada año son incorporadas 500.000 mujeres de las que el 90% provienen del tráfico sexual y el 95% lo hacen por supervivencia. Estas cifras son previas al ascenso del régimen talibán en Afganistán, a la invasión de Ucrania y a 8 años más de guerra en Siria, por lo que se hace evidente que la situación ha empeorado, y mucho.
El estudio de la Universidad de Valencia señala que en la Comunitat Valenciana hay entre 10.000 y 13.000 mujeres prostituidas, 164 burdeles y más de 50.000 anuncios en internet que ofrecen sexo pagado. El 25% de los hombres valencianos ha admitido que ha pagado por sexo alguna vez en su vida y señalan a la Comunitat Valenciana como el “centro del corredor de la prostitución”, uno de los puntos donde más trata de mujeres se produce anualmente.
Escribo este artículo para honrar a las víctimas y a las supervivientes. Escribo este articulo con la esperanza de que nuestro alcalde lo lea y decida dejar de multar a las prostituidas con su sádica y atroz ordenanza. Escribo este artículo para que nos preguntemos que tipo de sociedad queremos y por qué estamos dispuestos a sacrificar y sacrificamos a las mujeres más rotas, a las más pobres, para satisfacer los deseos de algunos hombres. Escribo este artículo porque no vi ni a un solo hombre entre el público, como si esta barbarie no fuese con ellos. Escribo este artículo porque el abolicionismo es, sin duda, el camino para garantizar los derechos humanos. Escribo este artículo para que abandonen la empresa y dejen de participar en Puteros S.A.