La portavoz de la ejecutiva del PSOE de Alicante, Trini Amorós, pregunta a Barcala en qué se va a emplear uno de los edificios de las Harineras, pagado con el erario público de todos los alicantinos (1,4 millones) y que aún no se le ha dado ningún uso. También pregunta al edil de Urbanismo, Adrián Pérez, cuánto van a costar las 143 nuevas viviendas previstas (incluida una torre de 26 alturas) en ese entorno en lo que los socialistas calificamos de “pelotazo urbanístico” y qué interés tienes el bipartito en levantar una nueva barrera arquitectónica en el barrio de Benalúa.
Amorós contesta al concejal de Urbanismo que el PSOE por supuesto que apuesta por zonas verdes, por conservar el patrimonio (que no consiste solo en comprar un edificio que hay que rehabilitar) y aumentar las dotaciones públicas en el barrio de Benalúa, “pero todo esto se puede hacer con otro proyecto y no el que nos presentan que hace de barrera visual al resto de barrio (tapan la fachada marítima) y que es un caldo de cultivo para la especulación, cuando creíamos que eso era ya cosa del pasado”.
La responsable de la ejecutiva afirma que calificar de hito levantar un edificio de 26 alturas que rompe la estructura del entorno es “una broma”. Además, Amorós indica que parece mentira que este concejal, sabiendo la profesión que tiene, confunda “hito con más de lo mismo» en una zona exclusiva de Alicante. “Estamos luchando por mejorar la entrada sur de la capital, incluida la desaparición de las vías del litoral, y ahora este discípulo de Barcala nos ‘vende’ un proyecto incomprensible, que atenta contra el plan parcial de Benalúa (solo permite hasta 7 alturas) y que beneficia a unos intereses particulares que no comprendemos”.