El Grupo Municipal Socialista (GMS) cuestiona las declaraciones del concejal de Fiestas, Manuel Jiménez, que ha afirmado en rueda de prensa que el belén gigante -que pretende que sea Récord Guinnes- que se está montando en el Plaza del Ayuntamiento, es una inversión para Alicante, puesto que dentro de 3 años estarán amortizados los más de 150.000 euros que se van a destinar a esta obra.
“Lo que no puede permitirse es que en estos momentos Alicante se gaste un dinero público en esta clase de acciones -supuestamente un acicate para el comercio y la hostelería de cara a la Navidad- justificando que el ‘monumento’ pasará a ser patrimonio municipal. Es un año especial y es una Navidad muy especial. No criticamos la obra en sí, sino el concepto, el momento en el que se hace, con una crisis de emergencia social como lo demuestra el hecho de que en los soportales de esa misma plaza hay indigentes ‘tirados’ a pesar de la lluvia y el frío que hoy hace en Alicante”, matiza Paco Sanguino.
Desde el GMS consideramos que el gasto que se ha destinado a este nacimiento debería haberse ejecutado en ayudas directas al sector del comercio y la hostelería. Sectores muy castigados en esta crisis económica derivada de la pandemia.
“Criticamos que lo máximo que se dé a fondo perdido a una empresa ni más ni menos que 150.000 euros al mismo tiempo que se pretende gravar en la ciudad a los más desprotegidos, que esto sea lo que se les ha ocurrido frente a la petición de los sectores: sensacionalismo cutre mientras se cocinan los datos del comercio. Y para terminar de arreglarlo, quieren que termine siendo patrimonio de Alicante. Pero tampoco nos extrañamos de que esta sea la estrategia de gran ciudad europea teniendo al titular que Luis Barcala ha puesto al frente de Fiestas. De lo que no hay duda es que esta instalación que ya es el nacimiento más caro del mundo es digno del señor Manuel Jiménez, ciertamente cumple a la perfección lo que se esperaba de él”, matiza Sanguino.