El Partido Socialista de Alicante insta al Ayuntamiento a poner en marcha en los centros de mayores cursos de formación para reducir la brecha digital en este nicho de población, una brecha que es más marcada en los barrios de la ciudad más vulnerables. También pide que la Conselleria de Educación ponga en marcha un plan con los ayuntamientos dirigido a ponerse al día en la era digital.
“En el partido hemos atendido a más de 1.600 personas para ayudarles a tramitar ‘online’ el Ingreso Mínimo Vital. Ya no solo es que no se tenga conocimientos informáticos, es que muchas personas no tienen acceso a las nuevas tecnologías. Debemos insistir para que nadie se quede atrás”, ha indicado el secretario general de la Agrupación Socialista de Alicante, Miguel Millana.
La pandemia ha incrementado esta brecha digital que se está convirtiendo un un grave problema que afecta sobre todo a nuestros mayores. Así lo explica el sociólogo Carlos Gómez Gil en el dosier El impacto del covid-19 en la economía alicantina que entrega el domingo INFORMACIÓN y que ha sido elaborado por los investigadores del Instituto de Economía Internacional de la Universidad de Alicante. Mientras que el número total de hogares que carecen de ordenador en la Comunidad Valenciana es del 15,4%, entre los hogares pobres asciende al 23,3%, afirma Gómez Gil.
Cada vez es más complicado en este rango de edad tener acceso no solo ya a servicios bancarios -como lo demuestra la campaña de Carlos Sanjuan de Laorden ‘Soy mayor no idiota’ – sino que los trámites con las administraciones son muy complejos para una población con escasa formación en las nuevas tecnologías.
En este sentido, la responsable socialista de Servicios Sociales, Lola Vílchez, ha destacado las dificultades que tienen las personas con menos recursos para poder realizar gestiones básicas. “No puede ser que desde el Ayuntamiento no se ayude a la población para tramitar temas como el Ingreso Mínimo Vital. Esto, unido a la excesiva burocracia y a la falta de medios, hace que estas personas estén solas, se queden apartadas. Para ellos, conseguir un certificado digital, básico ante las administraciones, se convierte en una misión casi imposible. Por no tener, carecen de ordenador. El Ayuntamiento no solo tiene que dar cursos, también dotar a los centros de mayores de estas nuevas tecnologías y abrir la Administración municipal a toda la ciudadanía”.