- La suspensión de ayer del Gobierno de España de la aplicación de las reglas fiscales en 2020 y 2021 ha provocado que el pago de Barcala adelantado de la deuda bancaria nos haya supuesto la pérdida a todos los alicantinos de 19 millones de euros.
- Los hechos demuestran que Barcala se precipitó de manera irresponsable entregando a los bancos casi veinte millones en lugar de proteger a los vecinos.
- A Barcala le interesaba más la apariencia de oposición al Consell y al Gobierno de España que su propia ciudad.
- Solo con el 10% de esa cantidad se podría haber renovado un convenio con entidades de ayuda social como Cruz Roja para los meses de incertidumbre que vienen.
- Barcala ayer declaraba que la medida llegaba seis meses tarde, cuando esa medida da la oportunidad de utilizar el remanente el próximo año.
- Ya podemos decir que la labor de Barcala de oposición a Ximo Puig y a Pedro Sánchez nos ha costado, por el momento, 19 millones de euros a los alicantinos.
- Nos gustaría saber qué piensa Ciudadanos de la pérdida de fondos de siete cifras en concejalías tan sumamente estratégicas como Turismo por la irresponsabilidad de Barcala. Nos preguntamos si Ciudadanos no piensa reaccionar frente a esta pésima gestión.
Los hechos demuestran que Barcala se precipitó de manera irresponsable entregando a los bancos casi veinte millones en lugar de proteger a los vecinos. Nada le impedía a Barcala esperar a que se formalizará esta resolución del gobierno, pero a Barcala le interesaba más la apariencia de oposición al Consell y al Gobierno de España que su propia ciudad, frente a su partido y su arrancada nos ha salido muy cara a los alicantinos, 19 millones exactamente. Solo con el 10% de esa cantidad se podría haber renovado un convenio con entidades de ayuda social como Cruz Roja para los meses de incertidumbre que vienen.
Eso habría supuesto ni más ni menos que 2 millones de euros para familias cuya capacidad de alimentarse es mínima o ninguna, esa cantidad es más de lo que ha invertido el gobierno de Barcala en alimentar a las 3000 familias que vieron comprometido su sustento en los meses de marzo a mayo. Eso demuestra el nulo interés de Barcala por los vecinos mientras los vecinos se organizan como puntos de abastecimiento del Banco de Alimentos o para denunciar la suciedad en Alicante, como anunciaron ayer casi una veintena de asociaciones.
No solo eso, Barcala ayer declaraba que la medida llegaba seis meses tarde, cuando esa medida da la oportunidad de utilizar no solo el remanente hoy, sino que podremos utilizar el remanente el próximo año. Que Barcala diga que una medida para salir de esta crisis en 2021 llega tarde, no sabemos si es que se trata de un disimulo infantil, de falta de comprensión de Barcala, si es que no tienen más remedio justificar un metida de pata millonaria o es que siguen sin saber cómo gestionar esta ciudad con o sin pandemia. O una mezcla de todo.
Barcala ha demostrado que, o no toma decisiones, o cuando las toma lo hace de una manera tan precipitada que ya podemos imputarle unos daños a la ciudad de 19 millones por una gestión pésima, ya podemos decir que la labor de Barcala de oposición a Ximo Puig y a Pedro Sánchez nos ha costado, por el momento, 19 millones de euros a los alicantinos que ahora están en los bancos y no en las necesidades de los vecinos.
Nuestra pregunta, por otro lado, es qué piensa Ciudadanos de este asunto, ya que estas arrancadas de caballo perjudican enormemente la labor de su socio de gobierno. Nos gustaría saber qué piensa Ciudadanos de la pérdida de fondos de siete cifras en concejalías tan sumamente estratégicas como Turismo por la irresponsabilidad de Barcala. Nos preguntamos si Ciudadanos no piensa reaccionar frente a esta pésima gestión, falta de gobierno y a su oposición al Consell mientras Toni Cantó se aproxima para algunos acuerdos con el Botànic, como el de la reconstrucción.
Para el GMS está claro que el PP se ha convertido en el peor grupo opositor a Ciudadanos.
El anuncio de ayer del Gobierno en línea con la medida de salvaguarda activada por la UE por la pandemia hace que queden sin efectos los objetivos de estabilidad de deuda pública de 2020. Se suspende la exigencia de que las CC AA y EE LL destinen su superávit a amortizar deuda y los objetivos de estabilidad ya no actuarán como límite a las inversiones financieramente sostenibles.
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