La Comisión para la Recuperación de Alicante tras la pandemia provocada por la Covid-19 no ha tenido en cuenta la perspectiva de género a pesar del acuerdo alcanzado por la Junta de Portavoces para que la Jefatura de Igualdad de la Concejalía se incorporara a las subcomisiones. Paco Sanguino defiende la transversalidad de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres y anuncia que en el próximo pleno presentará una iniciativa para que se cumpla en las medidas de recuperación que se aprueben por el Ayuntamiento.
Paco Sanguino asegura que la perspectiva de género es esencial en la respuesta a la pandemia por la Covid-19 y debe ser valorada en el abordaje de la crisis, cosa que no ha hecho la Comisión para la Recuperación de Alicante, porque al alcalde la igualdad le es indiferente.
Sanguino afirma que considerar a las mujeres como un colectivo cuando son más de la mitad de la población es un menosprecio que no se puede permitir. Si le sumas que desde el Ayuntamiento solo se nombra a las mujeres en medidas como si ademas fueran un colectivo en riesgo de exclusión social, se evidencia el completo desconocimiento del señor Barcala que relega la igualdad a una mera cuestión de “servicios sociales”. De hecho, no es casualidad que en la única mesa de trabajo en la que ha participado la Concejalía de Igualdad haya sido la subcomisión de emergencia social, cuando desde el GMS pedimos, y así se acordó, que la igualdad fuese transversal.
Ignorar el impacto de género en las consecuencias económicas y sociales agravará las desigualdades. Hasta la ONU ha publicado un informe en el que se muestra que la Covid-19 podría revertir los limitados avances que se han logrado en materia de igualdad de género y derechos de las mujeres, y se recomiendan métodos para que el liderazgo y las contribuciones de las mujeres se sitúen en el punto central de la resiliencia y la recuperación.
“Las mujeres sufren mayor precariedad y pobreza laboral, tal como indican las estadísticas del INE que acreditan la brecha salarial, el techo de cristal, la mayor temporalidad de los trabajos de las mujeres y, por otro lado, sufren sobrecarga del trabajo sanitario y de servicios esenciales”, indica Sanguino.
Hay un dato muy revelador, según un informe del Ministerio de Sanidad, el 76,2% del personal sanitario contagiado por el coronavirus son mujeres y no se puede olvidar que las mujeres son mayoría en trabajos de atención al público en sectores como la alimentación, comercio, servicios de limpieza hospitalaria y de residencias…
Sanguino indica que se necesita una mirada feminista para abordar las graves repercusiones de la pandemia de manera global, interdisciplinar y transversal; fomentando el pensamiento crítico en el ejercicio para alcanzar la equidad de género y el cumplimiento de los derechos humanos de todas y todos.